sábado, 29 de marzo de 2008

NO AL PARO DEL CAMPO-NO AL LOCK OUT


Documento de la CGT

LOS TRABAJADORES Y EL “PARO AGRARIO”:
LA CGT CONTRA LA DESESTABILIZACIÓN DE LA OLIGARQUÍA Y SUS PERSONEROS


Hace 32 años, un mes y diez días -precisamente un 16 de febrero de 1976- banqueros, industriales, la Sociedad Rural y el resto de las organizaciones que nucleaban a los sectores del campo, iniciaban un Paro de claro contenido golpista (conocido como el lock-out Patronal de la Apege), anticipándose al levantamiento militar del 24 de marzo, todo con la venia de los EEUU. Esa alianza oligarca, militar y pro-imperialista derrocaba a un Gobierno constitucional que ya había adelantado la fecha de los comicios para elegir Presidente en Octubre de ese mismo año. Todo con la complacencia de la prensa nacional. Desde los titulares de Clarín, La Nación, La Prensa y La Razón se exaltaba el derrocamiento del orden constitucional, acompañando el genocidio y el plan neoliberal de Martinez de Hoz.

Desde entonces, y mientras la dictadura genocida asesinaba y desaparecía a miles de hombres y mujeres -en su mayoría trabajadores que resistían como ordenaba la Constitución Nacional y perdían por ello su vida, su libertad y sus derechos- las organizaciones del campo (las que hoy llevan adelante este “paro histórico” como dicen los mismos medios que apañaron la dictadura), acompañaban alegremente junto con la prensa vernácula que hacía negocios como el de papel prensa. Entonces no hubo ni paros, ni protestas del “campo” a pesar de lo que sufría la Patria y el conjunto del Pueblo

Tampoco hubo paros y protestas de la Sociedad Rural y el resto de los organizaciones rurales cuando Menem y Cavallo saquearon la Argentina, liquidando las empresas del Estado, millones de puestos de trabajo, expulsando a la marginalidad a millones de compatriotas, devastando las riquezas del país y pauperizando a todo un Pueblo. Ni siquiera cuando la convertibilidad fundió sus campos y quedaron todos embargados hubo un “paro histórico”. Pero protestaban, reclamando mano dura junto a esos mismos medios de prensa, cuando los trabajadores resistían o los excluidos, negros villeros al fin (como se escuchó ayer de los “piquetes paquetes”) cortaban rutas, pidiendo para comer o pidiendo trabajo.

Y ahora, con un Gobierno que recupera el sentido de la dignidad y de la Justicia Social para todos los argentinos; un Gobierno con claro sentido nacional y popular que abandona las relaciones carnales en materia internacional para propender la unidad con nuestros hermanos y vecinos a través del MERCOSUR ampliado; un Gobierno que ha impulsado un modelo productivo que combina un mercado interno fortalecido con el aprovechamiento de las exportaciones, recuperando el diálogo social a través de las convenciones colectivas de trabajo, generando trascendentes cambios en muy poco tiempo.

Estamos hablando de un Gobierno que no se olvidó de los productores agropecuarios, sino que produjo el salvataje para que esos productores, fundidos por el neoliberalismo, no perdieran sus campos. Los transformó en rentables modificando el tipo de cambio (que padecieron los asalariados hasta que se recuperó la economía), lo que -sumado a los precios internacionales- ha permitido ganancias siderales para todos esos productores como en décadas no habían tenido.

Sin embargo, cuando el Gobierno, con sentido ordenador y equilibrador, usa el mecanismo de las retenciones a las exportaciones para regular progresivamente un sistema impositivo aún regresivo, garantizando el abastecimiento del mercado interno, abandonado por la voracidad egoísta de la oligarquía, para usar esos excedentes con criterio de equidad en la distribución social y el desarrollo armónico de áreas postergadas, la entente oligárquico financiera y proimperialista huérfana de una conducción política que garantice acumulación de poder, se lanza a esta protesta salvaje con el acompañamiento de los mismos medios de prensa que acompañaron aquel paro golpista de febrero de 1976. Hablamos de una cobertura sesgada por la parcialidad y con clara intención desestabilizadora.

Y en esa acción desestabilizadora hay muchas cosas que no se dicen:

-si las retenciones son a las exportaciones, por qué las protestas no van dirigidas contra los monopolios exportadores que son los que ahogan a los pequeños productores.

-el aire quijotesco que se le da a “las protestas” no dice que un poco más de 900 oligarcas detentan 35 millones de hectáreas, mientras que 137.000 productores cultivan sólo 2.000.000 de hectáreas.

-los que rechazan las retenciones, pretenden que en salvaguarda de sus fortunas y sus intereses egoístas, la carne y los alimentos asciendan de precio a los valores internacionales para que al Pueblo se le hagan inaccesibles y sólo las puedan consumir las minorías selectas

-si la protesta es sana, por qué se ha visto tanto odio de clase expresado contra camioneros y otros trabajadores. Por qué tanta violencia traducida en piedrazas, ostentación de armas blancas (con empuñadura de plata eso sí), carabinas amenazantes a manos de esa fuerza de choque de la oligarquía golpista y desestabilizadora.

-no es un paro agrario, porque como han reconocido los propios “huelguistas” más allá de las tranqueras se siguen cumpliendo todas las tareas del campo: se está levantando la cosecha, se alimenta al ganado, es decir, el patrimonio propio no se arriesga. La protesta no afecta lo propio sino que trata de joder al resto del Pueblo Argentino. Un ejemplo de ello es el desprecio hacia quienes han sufrido y todavía sufren hambre, desparramando carne vacuna para formar las barricadas, pretendiendo detener a un país que está reconstruyendo su futuro.

Por ello, no nos engañemos. El “campo” no está parado. Están trabajando como nunca, gracias a las políticas que se aplican en la Argentina desde hace 4 años y medio.

Los que bloquean las rutas y los que los acompañan desde los medios de comunicación, defienden los intereses oligárquico-imperialistas, los mismos intereses que saquearon la argentina y mataron -por la violencia de las armas o por la violencia del hambre- a miles de compatriotas en las últimas décadas.

Todo comenzó con una protesta como ésta en febrero de 1976. No nos dejemos confundir. Tengamos claro que las retenciones son a las exportaciones, y por eso no nos dejaremos de preguntar, si no hay otro fin oculto, por qué las protestas no van dirigidas contra los monopolios exportadores que son los que ahogan a los pequeños productores. Defendamos este proyecto de país que nos contiene a todos, y no sólo a los oligarcas que a lo largo de la historia han venido frustrando nuestro destino como Nación Soberana.


Buenos Aires, 25 de Marzo de 2008.

HUGO MOYANO
SECRETARIO GENERAL

jueves, 27 de marzo de 2008

SOJA....lo que pocos saben

Cresud tiene 400.000 hectáreas. Adecoagro 200.000. El Grupo Bemberg 143.000. Fortabat 140.000. LIAG Argentina 120.000. El Grupo Werthein 100.000. La Biznaga 50.000. Jorge Blanco Villegas 26.000. Reyes Terrabusi 25.000. Los Grobo 17.700.Supongamos por un momento que estos campos tienen un rinde promedio de soja de 2.900 kilos por hectárea. Es más o menos el rinde promedio del país del 06. Seguramente tendrán tierras más fértiles, de mayor productividad, pero juguemos con estos números.La eliminación de las retenciones, como se pide hoy día entre piquetes y cacerolas, implica entregarles a estos 10 empresarios/grupos la friolera de 650 millones de dólares. Entre los 10 juntan 1.200.000 hectáreas. Esas tierras deben valer bastante más de 6 mil millones de dólares [a 5000 dólares la hectárea, pero en la zona núcleo en febrero valía 10.700 según la revista márgenes agropecuarios...].Pero claro, no te olvides, los terratenientes no existen...Hace unos días, Montenegro escribió una muy buena columna en Crítica donde mostraba otros datos que reflejan lo mismo [los datos de la tierra también son de él]...
Según los registros de la ONCCA hay 74.115 productores registrados en la venta de soja. Pero 30.583 establecimientos producen hasta 60 toneladas al año. Son explotaciones de 20 a 25 hectáreas y representaron menos del 4% del total de la cosecha del año pasado.
Si se agrupa a todas las explotaciones de hasta 1500 toneladas/año, se tiene al 96% de los establecimientos que levantaron el 40% de la cosecha.
En el otro extremo, sólo 2.817 acapararon el 60% de la producción sojera. A ver si se entiende: el 3,8% de las explotaciones controla el 60% de la producción.Habría que dejar de mentirle a la gente diciendole que la soja se trata de un negocio de chacareros que se parecen a los Ingalls.Hay minifundistas, hay pequeños y medianos [que sin duda merecen políticas diferenciadas]. Pero el negocio grueso lo manejan unos pocos.

"Así que Doña Rosa, ya sabe. Salga con la cacerola y defendienda el negocio de los Elsztain, Soros, Bemberg, Fortabat, Werthein y demás chacareros. Sólo así lograremos que en este país deje de haber hambre"

miércoles, 26 de marzo de 2008

LOS TRABAJADORES Y EL “PARO AGRARIO”:

CONFEDERACION GENERAL DEL TRABAJO




Hace 32 años, un mes y diez días -precisamente un 16 de febrero de 1976- banqueros, industriales, la Sociedad Rural y el resto de las organizaciones que nucleaban a los sectores del campo, iniciaban un Paro de claro contenido golpista (conocido como el lock-out Patronal de la Apege), anticipándose al levantamiento militar del 24 de marzo, todo con la venia de los EEUU. Esa alianza oligarca, militar y pro-imperialista derrocaba a un Gobierno constitucional que ya había adelantado la fecha de los comicios para elegir Presidente en Octubre de ese mismo año. Todo con la complacencia de la prensa nacional. Desde los titulares de Clarín, La Nación, La Prensa y La Razón se exaltaba el derrocamiento del orden constitucional, acompañando el genocidio y el plan neoliberal de Martinez de Hoz.

Desde entonces, y mientras la dictadura genocida asesinaba y desaparecía a miles de hombres y mujeres -en su mayoría trabajadores que resistían como ordenaba la Constitución Nacional y perdían por ello su vida, su libertad y sus derechos- las organizaciones del campo (las que hoy llevan adelante este “paro histórico” como dicen los mismos medios que apañaron la dictadura), acompañaban alegremente junto con la prensa vernácula que hacía negocios como el de papel prensa. Entonces no hubo ni paros, ni protestas del “campo” a pesar de lo que sufría la Patria y el conjunto del Pueblo

Tampoco hubo paros y protestas de la Sociedad Rural y el resto de los organizaciones rurales cuando Menem y Cavallo saquearon la Argentina, liquidando las empresas del Estado, millones de puestos de trabajo, expulsando a la marginalidad a millones de compatriotas, devastando las riquezas del país y pauperizando a todo un Pueblo. Ni siquiera cuando la convertibilidad fundió sus campos y quedaron todos embargados hubo un “paro histórico”. Pero protestaban, reclamando mano dura junto a esos mismos medios de prensa, cuando los trabajadores resistían o los excluidos, negros villeros al fin (como se escuchó ayer de los “piquetes paquetes”) cortaban rutas, pidiendo para comer o pidiendo trabajo.

Y ahora, con un Gobierno que recupera el sentido de la dignidad y de la Justicia Social para todos los argentinos; un Gobierno con claro sentido nacional y popular que abandona las relaciones carnales en materia internacional para propender la unidad con nuestros hermanos y vecinos a través del MERCOSUR ampliado; un Gobierno que ha impulsado un modelo productivo que combina un mercado interno fortalecido con el aprovechamiento de las exportaciones, recuperando el diálogo social a través de las convenciones colectivas de trabajo, generando trascendentes cambios en muy poco tiempo.

Estamos hablando de un Gobierno que no se olvidó de los productores agropecuarios, sino que produjo el salvataje para que esos productores, fundidos por el neoliberalismo, no perdieran sus campos. Los transformó en rentables modificando el tipo de cambio (que padecieron los asalariados hasta que se recuperó la economía), lo que -sumado a los precios internacionales- ha permitido ganancias siderales para todos esos productores como en décadas no habían tenido.

Sin embargo, cuando el Gobierno, con sentido ordenador y equilibrador, usa el mecanismo de las retenciones a las exportaciones para regular progresivamente un sistema impositivo aún regresivo, garantizando el abastecimiento del mercado interno, abandonado por la voracidad egoísta de la oligarquía, para usar esos excedentes con criterio de equidad en la distribución social y el desarrollo armónico de áreas postergadas, la entente oligárquico financiera y proimperialista huérfana de una conducción política que garantice acumulación de poder, se lanza a esta protesta salvaje con el acompañamiento de los mismos medios de prensa que acompañaron aquel paro golpista de febrero de 1976. Hablamos de una cobertura sesgada por la parcialidad y con clara intención desestabilizadora.

Y en esa acción desestabilizadora hay muchas cosas que no se dicen:

-si las retenciones son a las exportaciones, por qué las protestas no van dirigidas contra los monopolios exportadores que son los que ahogan a los pequeños productores.

-el aire quijotesco que se le da a “las protestas” no dice que un poco más de 900 oligarcas detentan 35 millones de hectáreas, mientras que 137.000 productores cultivan sólo 2.000.000 de hectáreas.

-los que rechazan las retenciones, pretenden que en salvaguarda de sus fortunas y sus intereses egoístas, la carne y los alimentos asciendan de precio a los valores internacionales para que al Pueblo se le hagan inaccesibles y sólo las puedan consumir las minorías selectas

-si la protesta es sana, por qué se ha visto tanto odio de clase expresado contra camioneros y otros trabajadores. Por qué tanta violencia traducida en piedrazas, ostentación de armas blancas (con empuñadura de plata eso sí), carabinas amenazantes a manos de esa fuerza de choque de la oligarquía golpista y desestabilizadora.

-no es un paro agrario, porque como han reconocido los propios “huelguistas” más allá de las tranqueras se siguen cumpliendo todas las tareas del campo: se está levantando la cosecha, se alimenta al ganado, es decir, el patrimonio propio no se arriesga. La protesta no afecta lo propio sino que trata de joder al resto del Pueblo Argentino. Un ejemplo de ello es el desprecio hacia quienes han sufrido y todavía sufren hambre, desparramando carne vacuna para formar las barricadas, pretendiendo detener a un país que está reconstruyendo su futuro.

Por ello, no nos engañemos. El “campo” no está parado. Están trabajando como nunca, gracias a las políticas que se aplican en la Argentina desde hace 4 años y medio.

Los que bloquean las rutas y los que los acompañan desde los medios de comunicación, defienden los intereses oligárquico-imperialistas, los mismos intereses que saquearon la argentina y mataron -por la violencia de las armas o por la violencia del hambre- a miles de compatriotas en las últimas décadas.

Todo comenzó con una protesta como ésta en febrero de 1976. No nos dejemos confundir. Tengamos claro que las retenciones son a las exportaciones, y por eso no nos dejaremos de preguntar, si no hay otro fin oculto, por qué las protestas no van dirigidas contra los monopolios exportadores que son los que ahogan a los pequeños productores. Defendamos este proyecto de país que nos contiene a todos, y no sólo a los oligarcas que a lo largo de la historia han venido frustrando nuestro destino como Nación Soberana.


Buenos Aires, 25 de Marzo de 2008.

HUGO MOYANO
SECRETARIO GENERAL

domingo, 23 de marzo de 2008

24 DE MARZO 1976-2008

NUNCA MAS
No, no se podía fusilar. Pongamos un número, pongamos cinco mil. La sociedad argentina no se hubiera bancado los fusilamientos: ayer dos en Buenos Aires, hoy seis en Córdoba, mañana cuatro en Rosario, y así hasta cinco mil. No había otra manera. Todos estuvimos de acuerdo en esto. Y el que no estuvo de acuerdo se fue. ¿Dar a conocer dónde están los restos? ¿Pero, qué es lo que podemos señalar? ¿En el mar, el Río de la Plata, el riachuelo? Se pensó, en su momento, dar a conocer las listas. Pero luego se planteó: si se dan por muertos, enseguida vienen las preguntas que no se pueden responder: quién mató, dónde, cómo.(Declaración de Videla del libro "El dictador", de María Seoane y Vicente Muleiro)
"Frente a los imperialismos no sentí otra cosa que
la indignación del odio,
pero frente a los entregadores de sus pueblos,
a ella sumé la infinita indignación de mi desprecio"
Es necesario que los pueblos destruyan
los altos círculos de sus fuerzas militares
gobernando a las naciones. ¿ Como?
Abriendo al pueblo sus cuadros dirigentes.
Los ejércitos deben ser del pueblo y servirlo.
Deben servir a la causa de la justicia y de la libertad.
EVITA

sábado, 22 de marzo de 2008

FELICES PASCUAS

FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÓN 2008
El justicialismo es una nueva filosofía de vida, simple,
práctica, popular, profundamente cristiana
y profundamente humanista.


viernes, 21 de marzo de 2008

Nacionalización de los Elevadores de Granos

El representante de los Camioneros, Hugo Moyano, insistió con duras críticas hacia el sector agropecuario al que hace unos días calificó como "golpista". Ahora dijo que están generando situaciones de mayor peligro en las rutas de todo el país.Consultado acerca de las más de 300 protestas que ayer llevaron adelante los productores, Moyano recordó que antes ellos eran muy criticados justamente por la Sociedad Rural Argentina y se sorprendió por las declaraciones de su presidente,Luciano Miguens que aprobó este incomprensible paro del campo.El dirigente camionero calificó al paro agropecuario como "salvaje" y dijo que hoy en día "entorpece aún más la difícil situación" que se vive en las rutas, debido a la gran cantidad de accidentes viales. Además, señaló que ellos "nunca cortaron la ruta" y que en sus protestas los camiones siempre protestan a la vera de las autovías. Moyano atacó a los exportadores y a los acopiadores de granos, y los acusó de "llevarse toda la torta", al defender el trabajo del pequeño productor y de los transportistas que "no ganan ni la mitad de lo que deberían".

jueves, 13 de marzo de 2008

Yo salgo de frente, nunca de perfil

Pablo Mancini en la entrega de diplomas en palermo
(de anteojos)


Esta vez escribo pero no para hablar de peronismo, su historia o doctrina sino que lo hago simplemente para hacer honor a la verdad y para poner en evidencia a aquellos que atacan sin razón, aquellos que creen ser filosos guardianes de la moral y la ética pero no son más que representantes de la contradicción mas triste y perversa, y que en la oscuridad de la noche quieren dejar el veneno de sus víboras en el alma y en el cuerpo del peronismo. Estoy sumamente sorprendido e indignado al ver una nota en la página de Perfil.com http://www.perfil.com/contenidos/2008/03/12/noticia_0033.html#comentarios, donde un periodista ataca fuertemente a muchos de los compañeros y amigos que militamos hace ya tiempo en Generación k, obviamente sin demasiados argumentos y con el sólo objetivo de dañar y de quebrar a este grupo que esta organizado en todo el país, lo más indignante de esta nota es que el propio Pablo Mancini (periodista) estuvo con nosotros en diversas actividades que realizamos en el 2007, pero en este caso elogiando sin parar nuestra innovadora forma de militancia en la web y como lo trasladabamos territorialmente. La nota es de por sí dañina y falta a la verdad, pero lo más triste es que este periodista hace menos de 4 meses opinaba todo lo contrario con respecto a este grupo. Pertenezco a Generación K desde sus inicios, y la principal virtud de esta organización es el profundo convencimiento en el Proyecto Nacional que encabezan Cristina y Nestor Kirchner, y como buenos peronistas estamos impregnados de la mística que invade nuestras almas y corre por nuestras venas... Javier Noguera, Sebastián Lorenzo, Fabri Casarosa, Danielita Vilar solo les dejo una frase de la mujer más valiosa que tuvo el pueblo argentino:


Sigamos creciendo y trabajando para la grandeza de la patria... " Como no ha conseguido jamás la envidia de los sapos acallar el canto de los ruiseñores, ni las víboras detener el vuelo de los cóndores" sigamos, sigamos, sigamos...un abrazo de un compañero, un abrazo de un amigo